¿Se puede saber ser maestro sin ser maestro?
Cuando afirmamos que un profesor está capacitado para ejercer su profesión porque tiene el título que lo acredita, muy pocas veces nos paramos a pensar en la calidad que profesionalmente te aporta el título. El grado de magisterio no tiene caducidad, y tan sólo en cuatro años te forman para ejercer como docente el resto de tu vida.
Entonces, ¿esto quiere decir que el grado de magisterio es el más complejo?.
Pese a las opiniones externas, las componentes de este grupo pensamos que no tiene tanta dificultad como para que un profesor se forme en cuatro años, y además, pensamos que no tiene por que formarse un profesor en el grado, tampoco en la práctica.
¿Qué fórmula hay para formar a un profesor en cuatro años?. Pese a que muchos coinciden en subir el nivel de este grado, nosotras afirmamos que no es ninguna solución, ¿qué nivel subes?, ¿a caso sabe alguien lo que habrá que enseñar a los alumnos dentro de diez años para preparar mucho a los profesores en ese tema específico?
Especulaciones, especulaciones, y más especulaciones... Se sabe ser profesor en la práctica, no en la teoría. Los alumnos, igual que los profesores y el resto de personas, aprenden por ensayo y por error. Error cuando creemos que el título de magisterio no tiene caducidad de calidad, cuando pensamos que la experiencia es la mejor amiga del aprendizaje.
Pese a que esto ayuda, se aprende a ser maestro aprendiendo día tras día.
La formación permanente debe ser el el desayuno de todos los docentes, el alimento más fuerte, aquel que te aportará todos los nutrientes para poder ofrecer a los alumnos una calidad educativa íntegra.
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